Another World

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Artesanía videojueguil

Es curiosa la facilidad que otorgan los videojuegos para recrear entornos salidos directamente de la imaginación de sus creadores. Lo mejor de todo es que esta capacidad nunca ha necesitado una tecnología superior, sino que se ha adaptado a las condiciones imperantes de cada época. Jamás ha sido un impedimento definitivo la carencia de herramientas y plataformas superiores, ya que con talento, esfuerzo y creatividad, innumerables desarrolladores han sido capaces de plasmar, de forma totalmente verosímil, universos sorprendentes y sobrecogedores. Another World es uno de los ejemplos más claros, pues sumerge al jugador en una espiral de desconocimiento e inseguridad, en un mundo creíble donde no todas las reglas se pueden intuir y donde es imposible saber qué sucederá a continuación.

El hombre tras este prodigio es francés y se llama Éric Chahi (foto). En 1989 fichó por Delphine Software y casi inmediatamente empezó a desarrollar la que sería su obra más emblemática. El conjunto de técnicas utilizadas durante el desarrollo no fueron, en ningún caso, convencionales. Chahi se las ingenió para recrear elementos mediante contornos vectoriales, lo que permitía unos gráficos asombrosos y una nitidez inaudita utilizando muy poca memoria. Tras dos años de duro trabajo en solitario, delegando únicamente las tareas musicales en Jean-François Freitas, el juego salió al mercado siendo aclamado de forma inmediata. La plataforma elegida para albergar el título fue el Commodore Amiga, portado posteriormente a otros muchos sistemas. Entre las ediciones más conocidas y jugadas están sin duda la de PC (vía MS-DOS) y las versiones consoleras de SNES y anotherworld-02Mega Drive, siendo ésta última algo superior a criterio de un servidor (y a la cual se ajusta este análisis y las imágenes que lo adornan). La trayectoria de Éric Chahi, sin embargo, no fue todo lo exitosa que cabía esperar. Tras la publicación de este añejo título abandonó Delphine para crear Heart of Darkness, el cual estuvo en desarrollo entre cinco y siete años (¡aúpa!) y, tras estar prácticamente desaparecido en combate, volvió a ser noticia en 2010 debido a la publicación de From Dust, el que es hasta el momento su último videojuego.

Another World (conocido en América como Out of this World) encaja perfectamente en el subgénero de los plataformas cinemáticos. Incluso podríamos decir que es el padre. El abuelo, en este caso, sería el primer Prince of Persia, dejando el primitivo Karateka como, no sé… ¿el australopithecus del género? Esta analogía no es tan gratuita como pudiera parecer, puesto que aunque ya existían los juegos de Jordan Mechner, Another World aporta un conjunto de aspectos novedosos que más adelante utilizaron exponentes de la talla de Flashback y Abe’s Oddysee. Como fiel representante del mencionado subgénero, Another World se caracteriza por una recreación verosímil tanto de escenarios como de personajes y movimientos, manteniendo las proporciones y las físicas lo más cercano a la credibilidad que permite la tecnología. Además, el juego de Chahi aportó una variedad de situaciones y un trasfondo argumental (apoyado en escenas cinemáticas) sin precedentes, convirtiéndolo rápidamente en un referente. En cualquier caso, una vez reconocida su importancia histórica veamos qué tal ha envejecido y cuál es su valor real a día de hoy.

anotherworld-03Another World arranca con una extensa cinemática introductoria (¡dos minutos y medio!) en la cual nos presentan a Lester Knight, un joven científico que acude a su solitario laboratorio subterráneo para realizar peligrosos experimentos con un acelerador de partículas. La suerte quiso que en ese preciso momento se desatara una tormenta, golpeando las instalaciones un enorme rayo. La inestable combinación de energías provocó una reacción en cadena que transportó a Lester a un mundo desconocido y lleno de hostilidades. Así, por arte de magia. Lester, que no es ningún atleta, tendrá que improvisar constantemente y adaptarse al entorno para sobrevivir. Por suerte, en su camino encontrará a un nativo grandullón que se erigirá como inesperado compañero de fatigas. Sin cuadros de texto, interfaces, ni nada que no sea el propio escenario y los personajes, se gestará una trama basada en la confianza y el misterio. Sin demasiado contenido, pero con mucho trasfondo y misticismo. La simplicidad de la narrativa es una decisión muy acertada, ya que no distrae al jugador y permite que éste se centre en lo principal: la ambientación y los desafíos.

anotherworld-04Los principales tipos de retos en Another World son los puzles y los combates de disparos. El plataformeo es en general bastante básico y nunca se interpondrá un salto demasiado difícil, por lo que podemos obviarlo. Algunos puzles son realmente memorables, y se tiende a no repetir esquema. Para resolverlos hay dos mecanismos indispensables: el pensamiento lateral y el ensayo-error. El juego cambia continuamente las reglas, de modo que lo servía hace un momento deja de ser útil a continuación. La observación del entorno es clave, pues a veces se puede pasar por alto el elemento indispensable para progresar. No, en ningún caso se nos exige la recolección de objetos difíciles de ver (de hecho, no hay objetos salvo una pistola) ni realizar artimañas imposibles de adivinar. En efecto, lo único que se requiere para progresar es paciencia y una mente abierta. Olvidarse de las reglas impuestas por los clásicos.

anotherworld-05Los combates de disparos son bastante abundantes y, para abordarlos con ciertas garantías, sin duda es necesario conocer nuestra peculiar arma. Apretando el botón de ataque realizaremos un disparo láser mortal, pero si mantenemos pulsado dicho botón podremos generar un escudo (no muy duradero) que nos protegerá de los ataques enemigos. Si lo mantenemos pulsado aún más tiempo ejecutaremos un cañonazo láser que eliminará todo escudo enemigo, dejando a los guardias indefensos. En general no son difíciles, pero se requiere un pelín de estrategia en ciertas situaciones, en las que seremos abordados por ambos lados. Por otra parte, no siempre que veamos un guardia habrá que pelear con él, puede que existan formas más limpias de acabar con él o, simplemente, nos pueda ser más útil vivo. De hecho, algunos combates son en realidad puzles encubiertos… y hasta aquí puedo leer.

El control de nuestro protagonista es, cuanto menos, delicado. Lester no se moverá mediante cuadrículas, como nos acostumbraron posteriormente Conrad y Abe, sino que podremos situar a nuestro joven físico en la posición que queramos. A veces, esto implica que no estemos muy seguros de si en una determinada posición el escudo nos protegerá o de si cierta roca nos golpeará al caer (¡malditas rocas!). Por otra parte, los controles se limitan a dos botones: uno para saltar y otro para correr y atacar. Quizá habría sido conveniente separar las funciones de correr y disparar, pero se prefirió ser fiel al original de Amiga, lo que implica que en alguna ocasión acabamos disparando cuando lo que queremos es salir por patas, y viceversa. Es necesario tomarle el pulso, pero tampoco es molesto en demasía.

anotherworld-06Otro de los puntos fuertes del juego se encuentra en el diseño de niveles. Another World es un juego muy variado en el que lo mismo estás huyendo de los guardianes que brincando en una cueva, trasteando los botones de una nave espacial o buceando en galerías subterráneas, sin separación física de niveles, pasando de una cosa a otra de forma natural. No sólo presenta escenarios muy diferenciables, sino que las acciones a realizar en cada uno están en consonancia con el entorno. Como ya hemos dicho, hemos de cambiar nuestra manera de pensar constantemente si no queremos quedarnos estancados, cosa que ocurrirá muy probablemente. También hay que decir que es un juego muy corto, de apenas hora y media si conoces el procedimiento a seguir, y prolongable en función de lo que nos quedemos atascados. Debido a ello, a las versiones consoleras se les añadió una escena totalmente nueva que, por otra parte, es bastante difícil y rebuscada. En realidad, no es un juego fácil, ya que cualquier error conlleva la muerte (y moriremos muchas veces, avisados estáis). Sin embargo, las vidas son ilimitadas y la ubicación de los checkpoints es bastante correcta, proporcionándonos además una contraseña para poder continuar la partida tras apagar el ordenador, consola o móvil.

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Imagen perteneciente al “nivel” extra, no incluido en el original

Efectivamente, Another World forma parte del catálogo de multitud de plataformas, incluso de teléfonos móviles. Y como es natural, no todas han salido bien paradas. A pesar de ser una de las versiones más jugadas, el port de SNES presenta ralentizaciones constantes y una censura made in Nintendo, eliminando la poca sangre y los desnudos parciales que contiene alguna que otra escena. La versión de Mega Drive no se libra de las ralentizaciones puntuales, pero sale mejor parada en un balance general con respecto a su competente más directo. En 1994, y sin el conocimiento ni la aprobación del autor original, la propia Delphine publicó una secuela no canónica bajo el título Heart of the Alien en exclusiva para el periférico Sega CD. Lo curioso es que con dicho juego se incluía una versión mejorada de Another World, con sonido de alta calidad, sin ralentizaciones, y con unos tiempos de carga sorprendentemente razonables para tratarse de un juego en CD. Seguramente la versión de Sega CD sea la mejor y más completa de todas las que han salido para videoconsolas. Por si fuera poco, conmemorando el 15º y el 20º aniversario del juego se editaron sendas ediciones especiales con añadidos, la verdad, no demasiado convincentes.

anotherworld-08En cuanto a temas técnicos hay bastante tela que cortar. Habíamos comentado lo sorprendente de la creación de elementos mediante contornos vectoriales, por lo que, en realidad, en vez de píxeles tenemos polígonos en movimiento. Esta tecnología, unida a la rotoscopia, se usó también en las no pocas cinemáticas que contiene la obra. Este documental es una buena muestra del ingenio y la artesanía volcados en este juego, donde Chahi quiso romper los esquemas de una industria joven, aún anquilosada en las altas puntuaciones, las máquinas recreativas y la ausencia de trasfondo significativo.

Another World consiguió elaborar, con su estilo visual único, una mitología rica e imaginativa. Los colores planos y la ausencia de degradados es la carta de presentación de un juego que luce distinto a los demás, aunque no necesariamente mejor. Definitivamente, el apartado visual no ha soportado demasiado bien el paso del tiempo, notándose ciertas áreas algo indefinidas debido a la falta de texturas. Por el contrario, se nota el esfuerzo realizado –más aún teniendo en cuenta que ha sido confeccionado por una sola persona– en recrear de forma consistente todo tipo de áreas, ya sean templos, prisiones o zonas acuáticas o cavernosas. Ante todo, el valor del aspecto visual de Another World reside en la ambientación y no en la definición.

anotherworld-09Analizar el tema musical es ciertamente complicado, pues cada edición tenía sus propias composiciones. La versión original de Amiga apenas contaba con un par de temas (opening y ending), obra de Jean-François Freitas. Sin embargo, cuando Interplay realizó las adaptaciones de SNES y Mega Drive, se incorporó toda una nueva remesa de temas compuestos por el neerlandés Charles Deenen, que, sinceramente, superan a los originales de Freitas. Las escenas de acción no suscitan la misma tensión sin las excepcionales composiciones de Deenen, por lo que es una lástima que se hayan eliminado en las últimas ediciones especiales. Por su parte, la versión de Sega CD volvió a recuperar los temas de Freitas, pero añadiendo multitud de melodías nuevas del mismo autor, inéditas hasta el momento. Cada uno podrá tener su opinión, pero personalmente me quedo con el trabajo de Deenen, del que os dejo una pequeña muestra.

Another World es parte de la historia del mundillo, pero no una simple pieza de museo. Al menos, no del todo. A pesar de haber sido superado por títulos posteriores, el juego de Chahi mantiene cierta vigencia. Es cierto que es breve, algo frustrante y fuertemente lineal, pero sus puntos fuertes como la variedad de situaciones y la ambientación consiguen mantener el tipo tras más de veinte años. Quizá pueda parecer un juego tosco, pero si el jugador es capaz de aceptar sus limitaciones, producto sin duda del método tan artesanal que se usó en su elaboración, se encontrará con situaciones y retos muy satisfactorios. La obra de Chahi dejó un legado no muy extenso, pero sí bastante brillante, lo que le da aún más mérito. En vuestras manos queda considerar Another World como una mera curiosidad histórica o sacarlo del baúl de los recuerdos para volver a darle vida. Quizá, el propio juego se encuentra a medio camino.

Artículo publicado originalmente el 17/05/2013 en ¡Pepinillo Guerrero!

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