La parodia jugable

parodia-introQue los seres humanos no somos un ejemplo a seguir es algo que muchos tenemos bastante claro desde que disponemos de conciencia. Somos viles, débiles y sumisos; se nos manipula con facilidad y es difícil sacarnos de nuestra cómoda poltrona para mover un dedo por cambiar el mundo. A nivel geopolítico el tema no mejora: culturas y civilizaciones enfrentadas durante siglos matándose continuamente en guerras que sólo los más cabestros son capaces de catalogar como justas. Es cierto que hay aspectos que atenúan o redimen levemente el lamentable balance general del paso del hombre por el planeta Tierra, y no me refiero al amor o la amistad (aunque son cosas que, oye, no están mal) sino al conocimiento, el arte, la cultura y la capacidad de inventar. A veces incluso estas creaciones son capaces de mirar directamente a los ojos del hombre y decirle a la cara lo miserable que es o burlarse de su ridiculez. Una vertiente crítica, paródica e incluso burlona que se ha dado en todas las ramas culturales desde tiempos inmemoriales y a la que se suma, quizá con un poco de retraso, el mundillo de los videojuegos.

Para que un videojuego pueda desarrollar instrumentos de crítica o parodia, es necesario que exista algún tipo de narrativa (por muy minimalista que sea) más allá de las siempre necesarias mecánicas jugables. Aunque estrictamente no sea necesario, sí es conveniente contar con algún tipo de trama o personajes bien perfilados con los que identificarse, en aras de ser capaces de descifrar el mensaje satírico que subyace tras él. Algunas obras del ocio electrónico hasta se permiten el lujo de centrar su ambientación y su argumento en la pura parodia, o al menos en gran parte. Precisamente, en este artículo comentaremos algunos ejemplos ilustres de este tipo de obras, necesarias para que la naturaleza cultural del videojuego resplandezca por encima del entretenimiento, dotándolo de utilidad para el ser humano y colocándolo cada vez más cerca de disciplinas mucho más asentadas como la literatura y el cine.

parodia-01En la serie Portal, ampliamente aclamada tanto por su planteamiento jugable como por sus carismáticos –aunque escasos– personajes, se nos muestra de una forma muy poco camuflada una inspiradísima crítica al método científico. GlaDOS, la inteligencia artificial que domina las instalaciones de Aperture Science, parodia con muchas de sus frases la frialdad de la experimentación, el escaso valor dado a la vida en contraposición a los logros científicos y el absurdo de las hipótesis y conclusiones derivadas de ciertos estudios sin pies ni cabeza. En ningún momento se nos dice que la ciencia sea negativa para la sociedad, pero sí nos invitan a reflexionar acerca de un mal entendimiento de la misma, despegándose de los valores éticos y acercándose a un modelo comercial próximo a lo sádico.

parodia-02Algunos videojuegos también se han atrevido a realizar verdaderas comedias en torno a las más clásicas temáticas literarias. Sin bien El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha se convirtió en la parodia por excelencia de las novelas de caballería, The Secret of Monkey Island puede entenderse de la misma forma como la gran caricatura de las historias de piratas. La aventura gráfica de la difunta LucasArts puede verse como una comedia completa, pero una mirada más profunda puede discernir elementos muy recurrentes en las románticas aventuras de corsarios y bucaneros. Desde la gobernadora Elaine hasta el malvado pirata fantasma LeChuck, los estereotipos se retuercen hasta dejarlos irreconocibles. Todo ello aderezado con divertidísimos anacronismos capaces de sacarnos una sonrisa o toda una ristra de carcajadas.

parodia-03Tampoco se libra del látigo de la sátira el sistema piramidal de la organización de la sociedad, basado en clases, donde los poderosos explotan y marginan a las castas inferiores. Los videojuegos de Oddworld Inhabitants han recreado ese sistema de escalafones de forma magistral. Representados mediante razas, los diferentes estratos sociales se ven reflejados con todos sus defectos elevados a la enésima potencia: desde la torpeza y las pocas luces de nuestros adorados mudokons a la falta de escrúpulos de los detestables glukkons. No se quedan ahí los juegos de Lorne Lanning y compañía, pues su rapapolvo llega también a los ámbitos empresariales y al desprecio por la vida natural y el desarrollo sostenible. Muy indicados para reflexionar acerca de nuestro esquema social y del sentido de justicia que hemos cimentado a lo largo de los siglos… y también, cómo no, para pasarlo pipa con los pedos de Abe, que no es incompatible.

parodia-04Mucho más específicos se mostraron desde Irrational Games con su saga BioShock. El sueño americano, vendido a todo al mundo durante décadas en tantas y tantas obras culturales, ha sido también objeto de múltiples parodias. Algunas veces, como en American Beauty, utilizando la fina ironía y en otras de forma exagerada y muy dramatizada, como en los tres videojuegos de que consta la mencionada serie. Tanto Rapture como Columbia muestran una doble cara, disfrazando de virtud un entramado oscuro y fanático, podrido en su interior. Esta representación tan obscena y recargada no está, ni mucho menos, exenta de finos matices que contrastan de forma muy convincente con la agobiante atmósfera. Un buen ejemplo de ello serían los ya míticos carteles de “Try this!”.

parodia-05Little Inferno, por su parte, pone todo el énfasis en la parodia, hasta el punto de condicionar su propia jugabilidad. Aunque de algún modo caben interpretaciones muy diversas del objetivo real del juego, la carga crítica en torno al consumismo feroz y sin sentido aparece radiante y clara a los pocos minutos de arrancar el título. Nuestra meta es arrojar al fuego objetos con la intención de realizar combos para ganar más dinero y poder comprar más objetos para lanzar al fuego. Una burla bastante obvia, ¿verdad? Paralelamente, a veces se permite incluso críticas al propio mundillo del videojuego, aunque de forma más sutil que en, por ejemplo, DLC Quest, donde todo gira en torno a la compra (no real, por supuesto) de contenidos y expansiones descargables en una clara sátira del abuso que se hace del mencionado sistema de fragmentación del videojuego.

parodia-06Sin duda existen muchos más videojuegos que utilizan la parodia para transmitir su ideario al jugador. Una práctica tan sana como necesaria para que el mundillo de los videojuegos siga creciendo y se convierta en un sólido referente cultural. Un paso más hacia la madurez.

Artículo publicado originalmente el 31/05/2013 en ¡Pepinillo Guerrero!

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